Dificultad en la toma de decisiones

Una de las situaciones que suelen causar ansiedad es tener que tomar decisiones importantes.

En ocasiones, la ansiedad y la dificultad residen en el hecho de que no sabemos qué opción escoger. Decidamos lo que decidamos, parece que nos fijamos más en lo que perdemos y en la opción que descartamos que en lo que ganamos al escoger lo que hayamos decidido. Y eso hace que pasemos de una opción a otra, en nuestra mente, y que, en la práctica, o bien nos quedemos bloqueados y no decidamos nada (¡error! no decidir ya es una decisión en sí mismo) o bien que decidamos impulsivamente en un momento en el que pensemos que ya no lo soportamos más; en consecuencia, no se trata de una opción sopesada y tomada conscientemente, teniendo en cuenta los pros y los contras y las consecuencias que puede acarrear.

Muchas otras veces, la dificultad reside en que ni siquiera somos capaces de pensar en las opciones de que disponemos. Sabemos que debemos tomar una decisión, que debemos avanzar y, quizás, escapar de una situación angustiosa, pero no vemos salida alguna y, de nuevo, nos encontramos bloqueados.

El psicólogo puede ayudarte a valorar las distintas opciones con objetividad, a encontrar opciones que no se te habían ocurrido y a entender que toda elección supone una renuncia y que, por lo tanto, es fundamental sopesar lo que se gana y lo que se pierde al tomar una decisión u otra.

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